El testimonio de Nicola Giraudo en Tanzania: semillas de comunión acogidas por un terreno fecundo
La experiencia de propagación de la Economía de Comunión en Tanzania, vivida por Nicola Giraudo, socio de AIPEC y colaborador de Bertola srl de Marene (Cuneo), empezó con un deseo personal de ponerse al servicio de los demás. “Todos los días, incluso en el trabajo, trato de ayudar a quien lo necesita”, cuenta Nicola, recordando cómo esa misma actitud guió también los viajes en que acompañó a las misiones de la Consolata di Torino, a Mongolia en 2024 y a Tanzania en septiembre de 2025. Precisamente en Tanzania, en Iringa, nació la primera relación que daría comienzo a la experiencia que hoy relatamos.
En aquella estadía, Nicola Giraudo conoció a la profesora Florence Nakawunde, docente de la Ruaha Catholic University (RUCU) e interesada desde hacía tiempo en promover iniciativas vinculadas a la Economía de Comunión. “Todavía no había encontrado a alguien que sintiera lo mismo que yo”, le confió entonces. La colaboración se hizo más fuerte cuando la docente le presentó a Alex Juma Ochumbo, uno de los principales directores de la universidad, con quien se creó una “bellísima relación”, basada en la estima recíproca y en la voluntad común de ofrecer a los estudiantes una perspectiva económica arraigada en los principios de fraternidad y de responsabilidad comunitaria.
Meses después del encuentro, los dirigentes de la RUCU decidieron organizar una formación dedicada a la Economía de Comunión, articulada en dos jornadas de clases dirigidas a seis grupos de estudiantes, como una alternativa a la visión tradicional de la economía política. Giraudo es invitado entonces a participar, compartiendo los casos reales, las experiencias empresariales y la aplicación concreta de las “Líneas para dirigir una empresa EdC” en el contexto de una conferencia pública titulada: “A New Way to Live Capitalism” organizada por el Movimiento de los Focolares. En la iniciativa participó también el profesor Castor Mfugale, de la Catholic University di Mbeya, experto en business administration y partidario de la Economía de Comunión, ayudando así a dar solidez académica al curso.
En los días 23 y 24 de febrero, las actividades contaron con la participación de casi 1000 estudiantes, incluyendo a los que asistieron a la intervención que se propuso en la celebración de la capilla universitaria. Los comentarios, recogidos a través de un quiz, dan cuento de todo el interés que se ha generado: muchos estudiantes reconocen que “las empresas EdC producen utilidades igual que las otras, pero son destinadas de un modo diferente, por el bien de la comunidad”. Entre los que apoyaron a Giraudo en la comunicación estuvo la traductora y focolarina Jenifer Mpunza, responsable del focolar de Iringa y quien facilitó el diálogo entre el italiano y el kiswahili.
La visita superó el ámbito académico y llegó a la comunidad local. Gracias al esfuerzo de los focolares hombres y mujeres de Iringa, la Economía de Comunión fue presentada a las familias del territorio y a las misionarias de la Consolata, que manifestaron el deseo de profundizar en los contenidos.
De inmediato aparecieron algunas iniciativas: una familia puso a disposición un terreno para el cultivo de maíz siguiendo los principios de la EdC, con una especial atención en las familias más vulnerables, mientras que un docente de la RUCU expresó la intención de empezar una nueva empresa inspirada en el modelo de la economía de comunión.
La experiencia concluyó en un clima de confianza y apertura hacia el futuro. “Agradezco al Señor de haberme hecho un instrumento en Sus manos”, afirma Nicola Giraudo, que reconoce también el apoyo recibido por su empresa Bertola Srl, que ayudó con los gastos del viaje. Las señales que se dieron a ver indican que Tanzania, junto a los países cercanos, como Kenia y Uganda, representan un terreno fecundo para la Economía de Comunión, capaz de generar iniciativas concretas y relaciones durables. “La multiplicación de dones continúa”, concluye Nicola Giraudo, haciendo referencia a la red de solidaridad y de colaboración que se dio de manera espontánea en estas semanas de trabajo compartido.












