Munir es uno de los protagonistas del Proyecto Amu-EdC ‘RestarT, reiniciar para quedarse’, que ha descubierto la fuerza de la reciprocidad: hoy su negocio en Adeppo devuelve a la comunidad cierto aroma de esperanza
fuente: AMU
El aroma familiar y relajante del café aparece apenas Munir abre las puertas de su local, en Aleppo. Y cuando el hombre agarra un manojo de granos tostados y los deja caer con mucha atención en una máquina para el molido, no hace sino cumplir con un ritual que conocen muy bien los que se dedican a este oficio, y que Munir repite a la perfección. El ruido seco de los granos moviéndose en la molienda es como una promesa para el que hoy vive en Aleppo. Atrás, en el fondo, los estantes ordenados exhiben paquetes de café y de otros productos. Quien quiera comprar una buena mezcla puede venir aquí – a Aleppo -, y va a encontrar al otro lado del mostrador a un hombre amable, que entre estas pequeñas paredes cumplió un sueño.
Una máquina para moler café
“Yo trabajaba en una agencia de viajes y tenía este local, pero lamentablemente no tenía la plata para comprar las materias primas y los instrumentos necesarios para abrir este negocio, como deseaba desde hace tiempo”, recuerda hoy Munir, mientras levanta un grano que se le escapó de las manos y terminó en el suelo. Lleva puesta una chaqueta azul acolchada, porque hace frió. Y en Siria está difícil asegurarse un poco de calefacción.
Evidentemente, su sueño contaba con una buena y sólida base para hacerse realidad, dado que el equipo de RestarT de Aleppo lo consideró merecedor de un apoyo. La primera cosa que llegó al negocio – entregada por el mismo programa – fue la máquina de moler café. Y luego, lo demás: “Una vez que recibí el material, arrancó la actividad”.
Munir aprovechó la experiencia que adquirió en el comercio después de años trabajando en una agencia de viajes. Y no dejó nada al azar: “Empecé a observar las exigencias de mis clientes, y en base a esto creé nuevas mezclas de café que pudieran gustarles. Introduje también nuevos productos, que al principio no tenía”. Cuando empezaron a llegar las primeras ganancias, compró un refrigerador, siempre útil para un negocio.
Resistir hoy en Aleppo
Este último tiempo ha sido como una montaña rusa tanto para el negocio como para Siria, después del ataque que llevó a la caída de Aleppo en noviembre del 2024 y de los enfrentamientos que se desataron en la ciudad. Munir tuvo que cerrar un tiempo, y sus ingresos se detuvieron: “Afortunadamente, tenía unos pequeños ahorros que me sirvieron como una garantía en tiempos de inactividad, y que me permitieron comprar comida y hacer el pago del crédito que obtuve de RestarT”.
La restitución del microcrédito en reciprocidad
Quien recibe un microcrédito de RestarT se compromete a devolver el dinero obtenido de dos maneras complementarias: el 50% en dinero y el otro 50% en solidaridad. O mejor, en reciprocidad.
El mismo Munir nos cuenta cómo dio su parte a la comunidad de Aleppo:
“Contacté a algunas organizaciones que se encargan del cuidado de los ancianos y les doné café para que pudieran tener alegres a sus pacientes”.
Apoya a RESTART
Apoyar a RESTART significa creer en las personas, significa darles herramientas para levantarse, para permanecer, para construir. Significa transformar la caridad en justicia, y la ayuda en dignidad. Dona aquí ahora. El proyecto RestarT lo realiza AMU con el apoyo de EdC – Economía de Comunión.
