Operación contra los juegos de azar, Slotmob

Italia se ha convertido en el mayor garito de juego de Europa. Las máquinas han invadido los bares. 150 asociaciones dan vida a una movilización desde abajo.

de Vittorio Pelligra

de la  Memoria EdC 2013-2014, sobre "Economía de Comunión - una cultura nueva" nº40. Suplemento incluido en Città Nuova n.1/2 - 2015 - enero 2015

Vittorio Pelligra ridLa cultura del azar, la búsqueda de una vana esperanza en la diosa fortuna y la industria multimillonaria han modificado profundamente nuestros barrios y nuestras ciudades, transformando en estos años a Italia en el mayor garito de juego a cielo abierto de Europa, en la tercera potencia mundial en cantidad de dinero quemado.

Estos «ladrones de esperanzas», como los llamaba recientemente el Papa Francisco, mueven en Italia un volumen de negocio de casi 90.000 millones de euros cada año, que si se suma el dinero negro, en realidad alcanzará los 100.000. Para comprender las proporciones del fenómeno, baste pensar que las últimas medidas de estabilidad del Gobierno “apenas” llegan a 36.000. En Italia hay cerca de 600.000 máquinas tragaperras, mientras que en todos los Estados Unidos hay 800.000. El problema es que nosotros somos 60 millones y los americanos 360 millones.

¿Cuánto tiempo hace falta para jugar esa cantidad? Se estima que 500 millones de horas, unos 70 millones de jornadas laborales, equivalente a un tercio de las vacaciones de todos los italianos. El azar se ha convertido en Italia, por deliberada elección de los gobiernos, en un auténtico pozo sin fondo que atrae hacia su interior a un número creciente de ciudadanos, comprendidos los menores. A la vuelta de la esquina está naturalmente la ludopatía, el juego patológico, la dependencia que lleva a la ruina: las familias se disgregan, se dilapida el patrimonio, se pierde el trabajo, se induce la delincuencia y luego se muere por suicidio.

Así Italia se ha convertido en terreno fértil de caza para multinacionales sin escrupulos. ¿Por qué? Por el dinero naturalmente. Gravar, aunque sea poco, el juego de azar, significa para los gobiernos poder contar con un flujo constante de ingresos. Poco importa luego si ese dinero se gana a costa de la piel de las familias y de la vida de los más frágiles y vulnerables, o si los costos sociales que se derivan del azar son mayores que los ingresos del erario público por el mismo concepto.

Por eso deben intervenir los ciudadanos, que se movilizan y deciden hacerse cargo de sus ciudades y de los que han cedido ante la cultura
Pag 12 Slotmob riddel azar. La Economía de Comunión genera y promueve una visión de las relaciones económicas en las que el mercado es u lugar de desarrollo, de ayuda mutua y de civilización, en antítesis total con la cultura del azar. De esta perspectiva nace Slotmob, una campaña de movilización desde abajo.

Llevábamos un tiempo reflexionando con Luigino Bruni y con Leonardo Becchetti sobre los temas de la economía civil y de comunión: las virtudes, el protagonismo de los consumidores, el rol social del mercado y otras cosas por el estilo. En un momento dado nos preguntamos qué papel podría tener el “voto con la cartera” a la hora de combatir la cultura del azar. De ahí surgió la idea: organizar eventos en algunas ciudades, en los que cien o doscientas personas, van todas juntas a desayunar o a tomar un aperitivo al mismo bar, un bar que naturalmente ha renunciado, por una opción ética, a las ganancias del azar. Con ello se sensibiliza a los ciudadanos sobre el tema, pero sobre todo se premia al comerciante por una decisión tomada contra corriente. 

La idea nació en junio del 2013 y entonces se pensaba en tres Slotmob en Cagliari, Milán y Roma. A fecha de hoy ya se han realizado 73 en toda Italia, activando una red a nivel nacional de más de 150 entidades, en la que localmente participan muchas más.

La campaña Slotmob es una realidad policéntrica; algunas personas durante estos meses han ejercido una función de coordinación, como la revista Ciudad Nueva o los chicos de “Economia y Felicidad”, pero fundamentalmente las iniciativas nacen desde abajo a nivel local. Distintas asociaciones y realidades se juntan, identifican un bar y organizan una fiesta, con momentos de reflexión y de juego. Por eso uno de los símbolos de la campaña es, desde el principio, el billar, que es un juego relacional por excelencia.

Slotmob ha tenido un fuerte eco mediático, que ha contribuido a modificar políticas y decisiones favorables a las multinacionales del azar. Pero, lo que es más importante, ha cambiado la mirada de miles y miles de personas que, cuando hoy entran en un bar, comprueban si hay o no tragaperras y a lo mejor actúan en consecuencia. Otro “efecto colateral” es la infraestructura social que ha contribuido a formar: una valiosa red de relaciones entre distintas realidades que se han movilizado en la ciudad y han comenzado a trabajar juntas; una red que seguirá después de Slotmob, a disposición de nuevas iniciativas de compromiso y movilización.

Wecoop

Pag 12 Wecoop Giocatori2 ridWecoop es un juego de mesa ideado en Cerdeña a partir de la colaboración entre la Universidad de Cagliari, a través del spin-off SmartLab, con el consorcio Solidaridad, la Confederación de Cooperativas de Cerdeña y un grupo de jóvenes economistas, matemáticos, pedagogos y diseñadores que han concebido y hecho realidad la idea.

El juego es un simulador de empresa que incorpora una visión económica nueva, civil y de comunión. El objetivo no consiste en ganar más que los otros sino en ganar “con” y “para” los demás. Con sus decisiones, el empresario no sólo deberá contribuir al desarrollo de su actividad económica sino también al del territorio en el que opera. En todas las fases del juego hay que decidir ante oportunidades, dilemas e imprevistos; hay que construirse una reputación, hacer inversiones, estar en regla con el fisco, estipular alianzas con los competidores, construir redes y al final habrá un vencedor, pero todos habran contribuido al desarrollo y al crecimiento del propio territorio.

Wecoop es un juego, pero también un instrumento para difundir de manera ligera y divertida una cultura económica nueva que se inspira en los principios de la economía civil y en las experiencias concretas de las empresas cooperativas. Wecoop es la alegoría de una economía diferente, responsable y civil en la que el mercado puede ser un lugar de crecimiento no solo económico sino también humano.

Para más información: www.wecoop.info

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