Hoy nos ha dejado Pietro Comper, empresario trentino pioniero de la Edc. Han sido enormes las condolencias y la gratitud que expresaron todos los que tuvieron el privilegio de conocerlo y apreciarlo.
por Antonella Ferrucci
Es muy difícil para mí escribir hoy estas líneas, porque me doy cuenta de que con Pietro se va un pedazo de mi corazón. Me perdonarán, entonces, si escribo sin pensar dos veces y si hablo de él como se habla de un amigo que nos deja, y que hubiéramos querido retener con todas nuestras fuerzas.
Conozco a Pietro desde 1997. La Economía de Comunión estaba arrancando y yo me encargaba de esos estudiantes que, aceptando la invitación de Chiara Lubich de llevar la EdC a las universidades para darla a conocer, se esforzaban comprometidamente con las primeras tesis sobre Economía de Comunión. Para aquellos estudiantes era fundamental entrar en contacto con los primeros empresarios de la EdC para estudiarlos en sus comportamientos dentro de la empresa. La disponibilidad no era algo fácil de conseguir, los datos de los primeros empresarios eran datos reservados, así que me organicé en el marco de un encuentro internacional de la EdC en Castel Gandolfo, para acercarme directamente a los empresarios y pedir esa disponibilidad. Lo intenté con varios pero obtuve unas tímidas…. Se entiende: recibir a un tesista en una empresa puede significar una tarea agotadora y mucho tiempo. Pero no puedo olvidar lo que pasó cuando me acerqué a Pietro: no dudó un segundo, y me dijo:
«Mandame a todos los estudiantes que quieras, estoy a total disposición».
Así era Pietro: antes que nada, alguien disponible. Fueron muchos los tesistas que recibió desde aquel entonces, y ese es apenas un escenario de la inmensa disposición que Pietro ha demostrado en tantas ocasiones. (La última fue el deseo que expresó la familia en la necrológica de su muerte: “nada de flores sino eventuales donaciones para la emergencia de Venezuela a AMU, IBAN: IT 58 S 05018 03200 000011204344”).
Su vida fue una verdadera aventura, empezando por sus primeras experiencias de trabajo a los 13 años, descritas en su autobiografía. Y son muchos los adjetivos que podrían tratar de describir a Pietro como empresario y como persona: auténtico, genial, positivo, práctico, resiliente, fuerte, acogedor, sencillo, humilde, a veces profético... El que no tuvo el privilegio de conocerlo, puede ir a la hermosa entrevista que dio a "Sulla Via di Damasco" o a la entrevista de Sara Maria Alvarez para la serie Edc "Flashes of Life and roots", publicada hace poco más de un año. Y recomendada a todos.
Volviendo atrás, desde aquel 1997 hubo muchas ocasiones en que nos encontramos con Pietro, y la estima recíproca creció constantemente hasta transformarse en una hermosísima amistad. Me acuerdo de una conversación telefónica durante el tiempo del Covid, cuando la mayor parte de la empresa atravesaba grandes dificultades. Pietro me contaba con mucha sencillez que, de hecho, para su empresa Tecnodoor el momento no era malo. ¿La razón? Habían escuchado atentamente las exigencias de sus clientes y habían producido un nuevo tipo de cerramiento que anticipó las exigencias del mercado, sacando una ventaja competitiva. Es decir, cumplía el verdadero oficio del empresario: no producir objetos inútiles para luego tratar de convencer a los clientes de que lo necesitan, sino detectar una necesidad real a la que el mercado todavía no respondió y responder primero. ¿Qué marketing más eficaz?
Sin embargo, recuerdo que para Pietro el punto no era “llegar primeros”, sino escuchar y satisfacer a sus clientes (me atrevería a decir ¿amándolos?), y que las consecuencias positivas lo habían dejado gratamente sorprendido. Ese estilo empresarial Pietro lo compartió con su esposa Maria Pia y con sus hijos Damiano, Gloria y Nicola, que del mismo modo hoy llevan adelante la empresa. Por recoger ese relevo, ¡gracias de corazón!
Si hoy agarro “Una vita fà”, el libro donde contó su vida, encuentro la hermosísima dedicación que Pietro me quiso hacer. “Para Antonella: la amistad es uno de los valores más grandes que el humano posee!! Con gratitud”. La gratitud contigo Pietro, es toda nuestra: por tu positividad, por una vida en constante entrega, por tu incesante compromiso con los jóvenes y, sobre todo, por haber creído de verdad y hasta el final en la profecía de la EdC, demostrando que, si se vive realmente, puede llevar a resultados sorprendentes. Fuiste un verdadero testigo de eso. Gracias por todo Pietro, buen viaje: como buen montañero que eres, ¡hoy has escalado la cima más difícil!.
Vuelve a ver la entrevista a Pietro Comper realizada por Sara María Álvarez