Gracias a Tommaso Sorgi de toda la EdC

El jueves 26 de abril se celebraron en la catedral de Teramo los funerales por Tommaso Sorgi, uno de los primeros testigos de la EdC en 1991. A Tommaso le debe nuestro proyecto su nombre. Reproducimos una entrevista que concedió en 2011, con ocasión de nuestro 20º aniversario

Antonella Ferrucci

Tommaso Sorgi rid 300Tommaso Sorgi, sociólogo, era en 1991 corresponsable del Movimiento Humanidad Nueva, dentro del Movimiento de los Focolares.

Cuando en 1991 Chiara lanzó la “bomba” de la EdC en la Mariápolis Araceli, estabas en Roma, en el Centro del Movimiento. A esta novedad que llegaba de Brasil fuiste tú quien le puso el nombre de “Economía de Comunión”. “Dar nombre” a algo en cierto sentido equivale a “crearlo”… ¿Recuerdas cómo fue?

Recuerdo que pensé en este nombre teniendo presente un concepto que expresaba Igino Giordani en las “Dos ciudades”, cuando escribía: “No comunismo, sino comunión”. En esta nueva forma de hacer economía que Chiara estaba elaborando encontré la aplicación de aquel concepto: poner en comunión los recursos económicos, las ideas y la capacidad de trabajo, pero libremente, no por coerción política. Comuniqué este nombre de  “Economía de comunión” unos días después del 29 de mayo, cuando nos reunimos en Castelgandolfo para celebrar  un encuentro de Humanidad Nueva sobre economía y trabajo. Cuando Chiara regresó a Italia me confió las primeras iniciativas que estaban surgiendo, para que las catalogara. Enseguida comprendimos que se trataba de una “nueva forma de acción económica”. En Brasil algunas personas que hasta aquel momento habían estado inactivas, esperando recibir ayuda, se pusieron a desarrollar ideas para hacer algo directamente, cosas sencillas pero de manera autónoma. Era una verdadera novedad.

En uno de los primeros congresos sobre EdC, en los años inmediatamente Tommaso Sorgi dxposteriores a su lanzamiento, me impresionó una frase tuya. Dijiste que hasta aquel momento en nuestras empresas habíamos puesto un cartel mirando hacia el cielo que decía: “prohibida la entrada a toda persona ajena al trabajo” y que si queríamos hacer EdC había que quitar ese cartel. Esto suponía una revolución... ¿Qué nos puedes decir al respecto?

IRespecto al cartel mirando al cielo recuerdo un diálogo con un economista que estaba escandalizado. Decía: ¿pero cómo se puede hacer economía con personas no expertas? Me acuerdo que le dije: es cierto que la experiencia es importante, pero en la comunión las ideas se les ocurren también a las personas no expertas. Lo normal es estar cerrados, poner el cartel de “prohibida la entrada a toda persona ajena al trabajo” mirando hacia fuera, pero aquí se trata de ensanchar nuestra mente abriéndonos también a las personas sencillas para permitirles que adquieran experiencia y pongan en común sus ideas.

Yo entendí la frase como una “cerrazón” con respecto a Dios, que no tenía que “entrar” en nuestros asuntos, y no sólo con respecto a las personas sencillas, no expertas. Si el cartel estaba mirando al cielo... Dios no intervendría... ¿Entendí bien?

Sí, los “super expertos”, los que ponen el carte mirando al cielo, piensan que la religión no debe entrar en los negocios y que Dios no tiene nada que ver. En cambio, con la nueva concepción de la economía “de comunión” Dios siempre tiene que ver porque ya no es una “persona ajena al trabajo” sino parte activa de la gestión de la empresa.

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