por Alberto Ferrucci
de "Economía de Comunión - una nueva cultura" n.30 - diciembre 2009
En el año 2000 la Organización de las Naciones Unidas marcó los objetivos para el tercer milenio: lucha contra el hambre y la muerte durante el parto, lucha contra el SIDA y otras pandemias, educación para todos los niños y niñas del mundo, sostenibilidad ambiental – que se ha convertido en un paradigma en todas partes –, libertad de comercio y un sistema financiero no discriminatorio.
Solamente los dos últimos objetivos parecen tener relación con la economía, pero en realidad todos ellos dependen de la carencia de estructuras sociales y laborales. En estos tiempos, gran parte de las modernas ‘caravanas de la esperanza’ tienen como finalidad que los hijos puedan vivir en países en los que todos sus habitantes tienen acceso a la alimentación, a la salud y a la enseñanza.
Extender estas garantías a todo el mundo es un objetivo difícil de alcanzar, si no se extiende a la vez una nueva cultura. Nosotros creemos que la cultura característica del Carisma de la Unidad puede ayudar a los políticos y a los expertos a formular propuestas concretas en este sentido. Pero se nos plantea el reto de cómo diseñar una estrategia para que esta cultura llegue a toda la humanidad.
Aunque se formulen propuestas concretas, no podemos engañarnos pensando que su aplicación vaya a ser fácil. La crisis financiera nos ha dejado en herencia una economía en la que las bolsas suben gracias a que el precio del dinero es cercano a cero y en la que parecen difuminarse los buenos propósitos de lograr una economía y unas finanzas más respetuosas con el ser humano.
La difusión de estos productos culturales podría, además, confiarse a jóvenes capaces de utilizar creativamente los nuevos medios de comunicación. Se les podría ayudar a elaborar de manera sencilla e intuitiva mensajes y propuestas de acción y a difundirlas por la red con el fin de movilizar las conciencias de todo el mundo sobre problemas concretos y presionar a los representantes políticos para que humanicen la economía.
En este número recogemos las reflexiones que varios estudiosos cercanos a la EdC han compartido durante el Curso de Verano de Rocca di Papa, así como las nuevas tesis de grado, el desarrollo de nuestra web en internet, que ahora se presenta en cinco idiomas gracias al trabajo de traductores voluntarios, y el anuncio de la nueva web B2B que se pone a disposición de las empresas EdC para la construcción de una red viva a nivel mundial.
Por supuesto que el trabajo de los estudiantes y estudiosos y las estrategias de comunicación que se nos puedan ocurrir, solo tienen verdadero sentido si están continuamente sostenidas, como también se recoge en este número, por la vida, muchas veces vivida contra corriente e incluso heroicamente pero siempre con alegría, de unos empresarios y trabajadores cuyo nuevo modo de vivir la economía recibe precisamente dignidad teórica.
| Próximo > |
|---|