por Antonella Ferrucci y Maja Calfova
Este fin de semana es muy especial para el anuncio de la EdC. Ayer se presentó la Economía de Comunión y el Mensaje de los jóvenes de Sao Paulo al mundo en el seno de la ONU, en Nueva York, durante el evento paralelo de la Conferencia de la ONU sobre la erradicación de la pobreza. Estamos a la espera de recibir noticias desde los Estados Unidos para compartirlas con todos.
A estas mismas horas, en Douala (Camerún), se está desarrollando la primera cita de la delegación de la EdC con las universidades de este gran país africano.
Esta mañana, en la Mariápolis Faro (Croacia) ha comenzado el encuentro de las Comisiones de la EdC de todos los países de Europa del Este, con un “clima” es muy especial en todos los sentidos. En Faro se han despertado en medio de una tormenta siberiana con fuerte viento y nieve, con 15 grados bajo cero y rodeados de varios zorros hambrientos vagando alrededor de la Mariápolis. A pesar de todo, han llegado automóviles de Bulgaria, Austria y Serbia, los últimos a las 4.30 de la madrugada. Pero las fotos nos dicen que, a pesar del frío y las dificultades para llegar, ¡ha merecido la pena!
La mañana ha comenzado con la presentación de los participantes llegados de Eslovaquia, República Checa, Rumanía, Austria, Serbia, Eslovenia, Croacia y Bulgaria.
Cada uno ha presentado la realidad de la EdC en su país y las grandes expectativas que se advierten con respecto a la Economía de Comunión en estos tiempos de crisis. A continuación se ha presentado un resumen de la Asamblea celebrada el pasado mes de mayo en Brasil, con muchas fotografías. Algunos de los presentes participaron en ella; cada uno de ellos ha comunicado a los demás cómo ha cambiado su vida después de este acontecimiento. Ferenc, de Hungría, decía: “los primeros veinte años de la EdC no han sido los míos, pero los próximos seguramente lo serán. Merece la pena dedicar la vida profesional por una economía de comunión”.
Toma la palabra Luigino Bruni para expresar en 5 conceptos su esperanza de alcanzar el difícil objetivo de llegar al 2031 con 30.000 empresas de EdC. Dice Luigino Bruni: “Ciertamente somos conscientes de que somos pocos, nuestra vulnerabilidad es evidente, pero a pesar de todo hay buenos motivos para creer que lo podemos conseguir.
Primer punto: hay que creer en ello, porque la fe de hoy determina lo que sucederá mañana. Hay que renovar la fe, que no es simplemente un sueño.
Segundo punto: aunque en pequeño, la EdC ya existe. Aunque sólo haya dos o tres empresas, ya no es una “utopía”. Utopía en griego significa “no lugar” (u=sin, topos=lugar). Si en un lugar existe al menos una empresa, un polo… aunque sea pequeña, la EdC ya no es una utopía. Porque el LUGAR ya existe.
TTercer punto: no confundir la semilla con el árbol. Chiara nos ha hecho intuir una “tercera vía”, una forma distinta de entender y vivir la economía. Lo que nos fascina es el árbol, no la semilla. Lo que atrae es el árbol, una economía nueva.
Cuarto punto: la semilla debe morir. Si la semilla no muere, no da fruto. Sólo muriendo de la forma correcta, carismáticamente, se verá el árbol. Cuando se importaron las primeras patatas de América, el primero que las sembró se fió de que aquella semilla era buena y sólo después vio crecer las patatas. Nosotros hoy no vemos todavía las patatas… pero hemos creído. Tenemos la semilla. En los próximos años tiene que nacer el primer germen del árbol a partir de nuestra experiencia: para contribuir realmente a construir una economía nueva. Y esto hay que hacerlo poniéndonos al servicio de la sociedad civil, siendo la “sal”, la “levadura”, actuando por amor al bien común, ayudando a que nazcan instituciones nuevas, promoviendo el diálogo con todos porque el mundo unido se hace junto con los otros.
Finalmente, quinto punto, debemos conseguir vocaciones a la EdC. Hay muchas personas que buscan sinceramente y nosotros debemos acercarnos a ellas. Tenemos un tesoro muy grande, pero corremos el peligro de no llegar a darlo. Aunque muchas personas no tengan oídos para las cosas “espirituales”, tienen una gran vocación por este tipo de economía… Debemos ir a anunciar a todos la EdC y pedirles mucho a las personas. Porque las personas de valía se sienten atraídas por las opciones radicales. Si anunciamos cosas difíciles, encontraremos personas radicales y capaces, pero sin anunciamos cosas simples este tipo de personas no estará con nosotros.
Por la tarde se ha trabajado en grupo y en estos mismos momentos se están presentados los resultados en sesión plenaria. Todo hace intuir que estos días serán días de fundación para la Economía de Comunión en esta parte del mundo.
Ascolta Luigino Bruni
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