

La empresa favorece que entre sus miembros se instaure un clima de sostenimiento recíproco, de respeto y confianza, donde resulte natural poner libremente a disposición los propios talentos, ideas y competencias para beneficio del crecimiento profesional de los colegas y por el progreso de la empresa.El empresario adoptará criterios de selección del personal y de programación del desarrollo profesional para los trabajadores que favorezcan la instauración de esa atmósfera.
Para permitir que cada uno logre objetivos de interés de la empresa y también personales, la empresa brindará ocasiones de actualización y de aprendizaje continuos.
