

La empresa que adhiere a la economía de comunión crea un clima de comunicación abierta y sincera que favorece el intercambio de ideas entre dirigentes y trabajadores.
Esta también está abierta a todo los que, apreciando su valor social, se ofrecen para contribuir a su desarrollo y a cuantos, interesados en la cultura del dar, desean conocer más a fondo los distintas aspectos de su experiencia concreta.
Las empresas que adhieren a la economía de comunión, con el propósito de desarrollar relaciones recíprocamente útiles y productivas, utilizan los más modernos medios de comunicación para vincularse entre ellas tanto a nivel local como internacional, alegrándose con los éxitos y aprendiendo de las dificultades y fracasos de otras, en un recíproco espíritu de apoyo y solidaridad.
Italia |
