por Winfried Baetz-Braunias
„Vive tus preguntas y las respuestas crecerán dentro de ti“. Con esta cita de Rainer Maria Rilke se abrió la tercera escuela de la Economía de Comunión de Europa del Norte, en el vienés Centro Mariápolis „Am Spiegeln“, el pasado 21 de octubre. Entre los 110 participantes llegados de Bélgica, Luxemburgo, Francia, Alemania, Austria, Suiza y de distintos países de la Europa del Este (Eslovenia, Serbia, Croacia, Hungría, República Checa, Eslovaquia), había numerosos jóvenes.
La Economía de Comunión como una posible alternativa económica hoy. Este ha sido uno de los puntos centrales de esta escuela, con un nuevo acercamiento a la idea inicial que tuvo Chiara Lubich en 1991: desarrollar, entre el capitalismo exclusivamente orientado al beneficio y el comunismo que desprecia al hombre, una tercera vía económica en torno a los valores centrales de la “gratuidad”, la “comunión” y la “fraternidad”.
Al igual que S. Francisco de Asís, siguiendo una voz interior, se dedicó primero a restaurar la pequeña iglesia de San Damián, en Asís, antes de comprender que su tarea consistiría en reconstruir la “Iglesia”, así también la EdC, después de vivir sus primeros 20 años en el seno del movimiento de los Focolares, hoy comprende que nació “para todos”. En este sentido, es importante la presencia de la EdC en los medios de comunicación. Para resolver los problemas de la crisis global de la economía es importante y fundamental que los empresarios, en su condición de verdaderos protagonistas de la economía, cierren filas, colaboren juntos e intercambien experiencias a nivel mundial.
“Una comundad de empresarios poco comunes“. Con estas palabras definió uno de los participantes, doctorando en economía, su impresión acerca del trabajo de grupo sobre la EdC en el mundo.
A partir de la propia experiencia empresarial, cada uno de los participantes pudo proponer en los talleres respuestas a preguntas como estas: ¿cómo dirijo una empresa orientada al bien común? ¿cómo hago frente a la creciente pobreza a nivel global y local? ¿cómo puede la “cultura del dar” de mi empresa, orientada a los principios de la EdC, oponerse a la mentalidad económica de la explotación?.
A partir de la propia experiencia empresarial, cada uno de los participantes pudo proponer en los talleres respuestas a preguntas como estas: ¿cómo dirijo una empresa orientada al bien común? ¿cómo hago frente a la creciente pobreza a nivel global y local? ¿cómo puede la “cultura del dar” de mi empresa, orientada a los principios de la EdC, oponerse a la mentalidad económica de la explotación?.
Los jóvenes fueron los protagonistas de la segunda jornada. "Sin jóvenes no hay EdC", dijo Luigino Bruni. Ambos se caracterizan por la insatisfacción ante el estado actual, por la generosidad y por tener una visión. “Los jóvenes no son ‘el futuro’ como a veces se dice en tono paternalista, sino otra forma de vivir el presente.“ En el fondo Steve Jobs, Gandhi, S. Francisco de Asís o Jesucristo, lanzaron sus ideas revolucionarias a la edad de 30 años. Aquellos que quieran un mundo mas justos, no pueden prescindir de la economía y aquellos que descubran de jóvenes su ‚daimon’ personal en la economía (una vocación para la vida que no les abandonará nunca), deben seguirlo con mucha energía, creatividad y entusiasmo. Después de terminar los estudios, en lugar de intentar trabajar para una multinacional pueden comprometerse en la EdC. En comunidades con empresas de la EdC maduras, en los espacios de la benevolencia y de la gratuidad se encuentra con mayor facilidad ese ‚daimon’ como personal „itinerario a la excelencia“.
A continuación, algunos jóvenes empresarios dieron su experiencia: hoy 38 pequeñas y medianas empresas de la EdC de los países del Sudeste de Europa se están consolidando en los mercados locales gracias a las ideas innovadoras, a la gestión racional de los medios y recursos y a la ayuda profesional que presta la EdC de Europa occidental, en un ambiente macroeconómico cada vez más difícil, caracterizado por el desempleo y la pobreza. En estas zonas del sudeste europeo, en las que casi 200 familias reciben una ayuda mensual fija de la EdC, se crean nuevos puestos de trabajo y surgen numerosas iniciativas sociales en el ámbito empresarial. AMU (ONG reconocida) garantiza la profesionalidad y sostenibilidad de los proyectos, como ha afirmado Francesco Tortorella. No se trata de ayudas convencionales sino de colaborar con quien lo necesita, en un parternariado de donación recíproca, donde los recursos financieros por una parte y el talento por otra, hacen posible la búsqueda de soluciones nuevas y creativas.
En su declaración final, los jóvenes se apropiaron con solemnidad la imagen de Luigino Bruni según la cual en la EdC, tras 20 años de compartir con los pobres “pedazos de la tarta de los beneficios empresariales” ahora trata a nivel mundial de “hacer nuevas tartas”. “Invitamos a todos los ciudadanos del mundo a que den prioridad mediante sus decisiones de consumo y ahorro a las empresas éticamente orientadas que dedican una parte significativa de sus beneficios al bien común. La Economía de Comunión nos enseña que el beneficio empresarial tiene una dimensión social “.
Algunos comentarios:
"Los jóvenes húngaros hemos venido muy motivados y con muchos proyectos concretos. Ahora regresamos aún más motivados. Lo más bonito han sido los numerosos coloquios personales." (Máté Rangics, fundador de una empresa de TI, Hungría)
"Me preguntaba cómo podría contribuir, puesto que no tengo una empresa; después se me ha ocurrido una idea: el “instrumento fraternidad” puedo usarlo siempre y en todas partes" (Jacub Jurásek, estudiante de economía, República Checa)
"Como soy el “joven empresario” de más edad, me ha parecido claro que el hombre en su ser no se desarrolla a través del bienestar ni de la alta tecnología,
sino a través de la superación sin condiciones de las barreras que existen entre nosotros, entre hombre y mujer, entre joven y viejo, entre empleador y empleado, entre planificación y ejecución, aprendiendo a ponerse cada uno en el lugar del otro." (Waldemar Silfest, 86 años, ex-banquero y consultor empresarial de Tergon AG, fabricante suizo de sillas de oficina)
"Es la primera vez que vengo a un encuentro de este tipo. Con todos los idiomas que hay aquí, en seguida he visto con claridad que, al igual que Pentecostés para los discípulos, la lengua de la EdC puede ser entendida por todos los hombres." (Vainny Bernard, empresario, Francia)
"Aquí he decidido convertirme en empresario de la EdC a todos los efectos." (Andras Prokopp, empresario, Hungría)
"Me estoy haciendo cargo de la empresa EdC de mis padres y ahora entiendo que la tarea es mayor que lo normal. No es suficiente tener beneficios o unas cuentas equilibradas, sino que la EdC significa también realizar beneficios sociales puesto que tenemos un gran fin: ¡la comunión por encima de todo!" (Etienne Besson, Suiza)
Le site officiel de l'ÉdeC est en ligne:
economie-de-communion.fr
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